Una etiqueta que parece correcta en una página no vale nada hasta que la otra página la devuelve. Escribe una URL: el validador la descarga, después todas las alternativas que declara, y te muestra qué pares se corresponden y cuáles ignora Google.
Cualquier página con hreflang. Se descargan hasta 25 páginas del conjunto, incluidas las alternativas que solo declaran las otras alternativas.
Cada fila es una página; cada celda indica si esa fila declara la columna. Un par roto es una celda asimétrica.
Primero los problemas. Todas las reglas son de Google salvo que se indique lo contrario.
Lo que devolvió de verdad cada URL: estado, redirecciones, canónica, robots y cada anotación que lleva.
Casi todos los comprobadores de hreflang leen una página y te dicen si sus etiquetas están bien escritas. Eso detecta erratas. Lo que no puede detectar es el fallo que más importa, porque ese fallo no está en la página que estás mirando.
Google lo dice sin rodeos: «If two pages don’t both point to each other, the tags will be ignored», es decir, si dos páginas no se apuntan mutuamente, las etiquetas se ignoran. Una página en alemán puede llevar un conjunto de anotaciones perfecto y aun así ignorarse, porque la página en inglés a la que apunta nunca le devuelve la referencia. En la página alemana no hay nada mal. La única forma de ver el problema es descargar la otra página y comparar, y en una web con diez mercados, hacerlo para cada par.
Eso es lo que hace este validador. Descarga la página que escribes, sigue cada alternativa que declara, sigue las alternativas que declaren esas páginas y comprueba cada par desde los dos extremos.
Las filas son las páginas que declaran; las columnas, las páginas declaradas. Un conjunto sano es un bloque de ✓ con ● en la diagonal, porque cada página se incluye a sí misma y a todas las demás.
Una etiqueta de retorno que falta aparece como dos celdas que no se reflejan: un ✗ donde una página declara a otra sin ser declarada de vuelta, y un ○ en la esquina opuesta, donde debería estar la etiqueta de retorno. Un mercado roto se ve de un vistazo en su fila entera, y para eso sirve dibujarlo en lugar de listarlo.
https://example.com/foo, no //example.com/foo ni /foo.es-LA, que es Laos.Link. Google dice que usar varios métodos a la vez no aporta ningún beneficio; el validador lo señala porque dos copias suelen acabar desincronizadas.Algo que deliberadamente no señala: varios valores de hreflang apuntando a la misma URL. John Mueller, de Google, ha confirmado que está permitido: en-GB, en-IE, en-NL y en-BE pueden apuntar todos a una única página en inglés para Europa. Lo que sí se señala es una URL con dos idiomas distintos, porque rara vez una página está escrita en los dos.
Lo digo claro, porque un validador que informa con seguridad sobre lo que no puede ver es peor que no tener ninguno:
A diferencia del generador y la calculadora, esta no puede funcionar enteramente en tu navegador: un navegador no tiene permitido descargar páginas de otras webs. Así que la URL va al servidor de esta web, que descarga las páginas públicas y devuelve solo las señales de hreflang, nunca el contenido de las páginas. Se registra la dirección que compruebas, con cuántas páginas tenía el conjunto y qué falló; el contenido de las páginas, nunca. Las peticiones se identifican como JorgeHorstHreflangChecker, para que los dueños de las webs sepan qué eran.
Con las etiquetas bien puestas, la siguiente pregunta es si las páginas que hay detrás merecen posicionar. Ahí es donde pierden de verdad la mayoría de las webs internacionales, y lo explico en la guía práctica de hreflang.
en-GB, en-IE, en-NL y en-BE apuntando a una única página en inglés para Europa. Lo que suele ser un error es una URL declarada en dos idiomas distintos.